EL REBAÑO TEMEROSO

9 09UTC marzo 09UTC 2018

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El perro, como es bien sabido, es un mamífero carnívoro de la familia de los cánidos, que constituye una subespecie del lobo (Canis lupus). El perro pastor también, claro, pero esto las ovejas no lo saben.

Las ovejas (Ovis orientalis aries)​ constituyen una especie de mamífero herbívoro y gregario que, además de otras semejanzas con el ser humano, tampoco parece destacar por su inteligencia, ni por su valor.

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LA MALDAD DE LO BANAL

11 11UTC febrero 11UTC 2018

 

político bobo

 

 

Es evidente para cualquier lector que cometo una osadía parafraseando a Hanna Arendt, la brillante politóloga germano-norteamericana de origen judío que, de abril a junio de 1961 asistió como reportera de la revista The New Yorker al proceso contra el jerarca nazi Adolf Eichmann, después de que éste hubiera sido capturado por agentes israelíes en su escondite argentino. De lo que vio y escuchó durante ese proceso surgió su libro más conocido: “Eichmann en Jerusalén”, subtitulado Un informe sobre la banalidad del mal” que se publicó en 1963.

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¡América, América!

1 01UTC febrero 01UTC 2018

TRUMP

(EFE – Washington 31/01/2018): Inmigración, Corea del Norte y el “América first”: las claves del discurso de Trump sobre el Estado de la Unión

 

Tomo este titular de uno de los muchos diarios digitales recientemente publicados.

El conocido slogan “América first” no hace referencia, como cabría suponer, al llamado “Nuevo Continente” sino exclusivamente a los Estados Unidos de América, el país del que el Sr. Trump es presidente.

El lema no es nada novedoso. Ya fue utilizado por los partidarios de la política de “no intervención” de los EEUU en la Segunda Guerra Mundial. Lee el resto de esta entrada »


El Concierto, en Año Nuevo

3 03UTC enero 03UTC 2018

MUTI

 

El pasado día 4 de diciembre el Lehendakari, Iñigo Urkullu, publicó en diversos medios una tribuna titulada “Riesgo Unilateral y Solidaridad” que me parece un documento político de primerísima magnitud al que, sin embargo, se ha prestado una atención escasa.

El reconocimiento de dicha importancia, además de por el relevante papel institucional de su autor, deriva del oportuno momento de su publicación y naturalmente, de su contenido.

Por otra parte, reconocer su interés y admitir la inteligencia que pone de manifiesto no significa estar de acuerdo con todo lo que en el mismo se contiene, pero sí que merece la pena ser leído con detenimiento.

Comienzo haciendo referencia a su oportunidad. Recordemos que el pasado día 23 de noviembre, el Pleno del Congreso aprobó, en lectura única y con el voto favorable de todos los partidos, excepto Ciudadanos y Compromís, el Concierto Económico y el Cupo Vasco para el próximo quinquenio.

Para el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, el Cupo no responde a un cálculo técnico, sino a un amaño político entre el PP, el PSOE y el PNV. En su opinión, ambas normas implican un fraude a la Constitución, concretamente al artículo 138, que dice que ninguna comunidad podrá gozar privilegios económicos ni sociales.

Aunque desde foros parlamentarios no se quiso entrar mucho más en el asunto, en los días sucesivos se desencadenó una importante tormenta política en la que intervinieron diversos líderes regionales, tanto del PP (Galicia; La Rioja; Murcia; Castilla y León…) como del PSOE (Andalucía; Asturias; Comunidad Valenciana…) posicionándose contra el Cupo recién aprobado, polémica que se extendió a otros ámbitos generadores de opinión política, tanto académicos como mediáticos y daba la impresión de que alguien había dado una patada a un avispero que había permanecido olvidado durante décadas.

En efecto, la proximidad temporal (inmediatez) entre los acuerdos PNV- PP para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2017 y el desbloqueo, en condiciones tan favorables, del acuerdo de Cupo, “congelado” desde hacía años, así como una puesta en escena un tanto pornográfica, por evidente, del poder de las minorías nacionalistas para imponer cualquier clase de compromisos al turnante gobierno “de Madrid”, en perjuicio relativo del resto de comunidades autónomas, dieron alas a un debate que llevaba adormilado desde 1981, fecha de aprobación del primer acuerdo de Cupo de la era democrática y momento de fijación inicial (por puro acuerdo político) del famoso e imperecedero, “6,24%”.

Para ilustrar el debate valgan, entre cientos, estas dos reseñas de prensa:

https://politica.elpais.com/politica/2017/05/04/actualidad/1493918825_456709.html

http://www.huffingtonpost.es/2017/11/23/lo-que-hay-politicamente-detras-del-cupo-vasco_a_23283243/

 

Pues bien, el Lehendakari ha dicho: el sistema de concierto se asienta sobre el principio de responsabilidad fiscal y financiera, y lo realmente constructivo sería analizarlo como modelo de referencia que permita avanzar en un nuevo sistema descentralizado de financiación que resulte más eficiente, justo y solidario”

Hay que reconocer que la publicación de esta novedosísima tesis tuvo, como primer y portentoso éxito, el de disolver el debate y hacerlo desaparecer del escenario mediático y político como por arte de magia.

¿Era eso lo que pretendía? Cabe suponer que la respuesta es afirmativa, desde luego. Ahora bien… ¿Era eso lo único que pretendía? Dicho con otras palabras: ¿Era el Lehendakari sincero al hacer esa innovadora propuesta, o se trataba de un farol?

Puestos a analizar el asunto, comencemos suponiendo que se trataba de un farol. De una simple, aunque habilidosa, finta política. Eso implica que el Lehendakari daba por supuesto que el fanatismo y la escasa inteligencia de buena parte del sistema político español le llevaría a negar cualquier propuesta suya, por beneficiosa que fuere desde un punto de vista objetivo, simplemente por provenir de un destacado representante del nacionalismo vasco. Desgraciadamente, es posible que algo de ello haya existido. Estupidez y fanatismo nunca faltan. Esta reacción podría atribuirse a un subyacente nacionalismo español para quien la racionalidad de las propuestas fuese tan innecesaria como lo es para cualquier otro nacionalismo. Es el duelo a garrotazos de Goya.

 

duelo a garrotazos

 

Si el Lehendakari se hubiera, pues, limitado a calibrar con astucia y disimulo esa posibilidad, habrá de reconocérsele el brillante triunfo táctico. Como es obvio, un privilegio desaparece si se generaliza, por lo que, si de eso se trataba, si era una simple afirmación hueca, el movimiento no hubiera podido ser más maquiavélico, ni más exitoso.

Ahora bien, arrojado semejante guante a la arena política por parte del Lehendakari, la pregunta es… ¿Cómo es posible que nadie se haya decidido a recogerlo y todo el sistema político, todo el arco parlamentario, se haya limitado a mirarse la punta de los zapatos y a guardar silencio?

Un debate que parecía sacar a relucir, tras cuarenta años de carcomido resentimiento, ansias de justicia financiera y de igualdad entre los españoles, se fue como el humo.

Hasta tal punto perdió fuelle la cuestión que, cuando el pasado 27 de diciembre se ha firmado el correspondiente acuerdo para el Cupo Navarro (algo sustancialmente idéntico) el asunto ha pasado sin pena ni gloria por los medios de comunicación.

arrojar el guante

 

Una segunda posible explicación parte de considerar que, tal vez, el Lehendakari tuviera su punto de razón al plantear que Euskadi, a diferencia de las comunidades autónomas de régimen fiscal común, está verdaderamente asumiendo una responsabilidad fiscal y un riesgo unilateral. ¡Riesgo y responsabilidad! Cosas que, en general, nadie quiere sobre sus espaldas.

En efecto, en los remotos tiempos de la elaboración constitucional, según reza la documentada anécdota, se planteó a Cataluña la posibilidad de disponer de una agencia tributaria propia con la que financiar sus presupuestos y los representantes nacionalistas catalanes de entonces se negaron a ello despreciando la institución foral como arcaica (y es de suponer que íntimamente, como poco rentable).

Al parecer, nadie quiere acarrear con la desagradable tarea de recaudar impuestos a los votantes y siempre es preferible asumir la benemérita actividad del gasto. Dar… Y no quitar. Derramar sobre los propios electores el cuerno de la abundancia de un dinero público que no se recauda previamente. Actuar como el emisario de los Reyes Magos.

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Por cierto, que para redondear el círculo de la ignorancia voluntaria que nos vuelve idiotas políticos (idiotas en el sentido ateniense del término) la administración encargada del gasto público no recauda impuestos del ciudadano-receptor, pero tampoco informa con la debida transparencia de lo que cuestan esos servicios e inversiones públicas que ofrece. De esta suerte, la tarea del sistema político como promotor y gestor de un “Estado Social y Democrático de Derecho” que garantice la suficiencia de servicios públicos y la redistribución de la riqueza, desaparece del mapa mental del ciudadano. No hay conexión entre el pago de los impuestos y el disfrute de los servicios públicos. Simplemente queremos recibir lo máximo y pagar lo mínimo. Si nos ponemos el sombrero de contribuyentes, algo que ocurre por lo menos una vez al año, la solidaridad nos parecerá un robo o, por lo menos, un eterno derroche. Si nos toca ser usuarios propenderemos al abuso y a la queja.

A falta de elementos racionales, el debate político girará sobre cuestiones emocionales y subjetivas… que las hay a patadas, mientras que los poderosos lobbies se irán haciendo con el control de los llamados a decidir, de los gestores y de la opinión pública, en definitiva.

Pero, en fin, vamos a suponer ahora lo contrario. Que el Lehendakari es sincero y que ante la ola de improperios que se cernía sobre los vascos debido a esa hipotética insolidaridad, o privilegio, consecuente al sistema fiscal del Concierto Económico, da un giro verdaderamente copernicano a la tradicional actitud de desdén que sobre el destino común español había mantenido el nacionalismo abertzale y plantea, nada menos que… ¡Una propuesta para España!

El nacionalismo vasco, si interpreto correctamente las palabras del Lehendakari, estaría dispuesto a implicarse en la construcción de un nuevo modelo de estado (reforma constitucional profunda) al que aportaría (desde un punto de vista político) la particular metodología fiscal vasca, aun siendo consciente de que, al hacerlo, el particularismo, el “hecho diferencial”, algo esencial para cualquier discurso nacionalista, se vería inevitablemente desdibujado.

¿Cómo es que no se acepta ese desafío político e intelectual del Lehendakari, tanto si se confía en su sinceridad como si no?

¿No llevábamos años y años reclamando que el nacionalismo vasco se comprometiera en la construcción de una España plural y democrática y vamos a mirar hacia otro lado el día en que, por fin, se propone, nada menos que la generalización del sistema fiscal concertado?

Ha de hacerse notar que por más que el Lehendakari introduzca, una y otra vez, la referencia a un hipotético Principio de Bilateralidad, lo relevante de su planteamiento es que implica pasar de una negociación realmente bilateral (como ocurre hoy en día) a una (o un conjunto de negociaciones) forzosamente multilateral puesto que el sumatorio porcentual de los diferentes cupos no puede ser otro que 100.

¿Cómo puede responderse a ello desde la más obcecada indiferencia?

¿No hemos sostenido, una y mil veces, que es imprescindible ligar las políticas de gasto, no a una, odiosa por impuesta, “regla de gasto”, sino a la responsabilidad propia sobre las fuentes de financiación, tanto fiscales como financieras?

Para terminar, no quiero dejar de destacar, por encima de todas las discrepancias, el mensaje, que a mi se me antoja poético, poético al estilo metalúrgico de mi viejo compañero Gregorio San Juan.

…Este es mi pueblo de diario.

Estos que he dicho son los nombres

exactos, esos los oficios

de mis queridos convecinos

que sumados, multiplicados,

forman el pueblo donde escribo.

Yo no he inventado nada. Están

sacados de la Reglamentación

Siderometalúrgica. He creído

que con tan nobles materiales

podría hacer un buen poema.

 

De forma similar, tirando de referencias industriales, señala que el sistema ha servido para sustentar el equilibrio entre el Estado y el País Vasco:

“la gestión de la relación bilateral se asienta en el reconocimiento y respeto mutuo, de forma que ninguna de las dos partes puede imponer a la otra su posición…este sistema consagra la necesidad de dialogar, negociar y pactar en beneficio mutuo. En la práctica, durante todos estos lustros, la bilateralidad ha establecido un punto de soldadura entre Euskadi y el Estado”

soldador

“Un punto de soldadura” … No es cosa baladí.

Se trata de una unión en la que ambos metales llegan, por efecto del calor, a entremezclar sus moléculas produciendo una nueva y definitiva aleación.

No recuerdo haber escuchado jamás hablar en términos similares a un líder nacionalista y creo que sus palabras no deben caer, como parece que han caído, en el saco roto de una política española en horas bajas.

Nos encontramos, cierto es, ante enormes retos políticos, pero retos que son al tiempo gigantescas oportunidades, para construir una convivencia civilizada y fecunda, socialmente avanzada, justa y moderna. Una Euskadi, una España y una Europa que poder transmitir a las siguientes generaciones con la satisfacción del deber cumplido. Como hicieron quienes lucharon por la democracia y nos legaron la Constitución de 1978. No lo tuvieron más fácil que nosotros, pero para darse cuenta de ello hay que tener buena voluntad… y leer algún libro, claro.

 

Feliz Año Nuevo, pues, para todos los pacientes lectores.

 

 

 


Nemo invitus compellitur ad communionem

28 28UTC octubre 28UTC 2017

Pinguinos_rey

Son muchas las veces que traigo a colación en este blog la máxima aristotélica de que el ser humano es un animal político (zoon politikon) lo que no significa, como frecuentemente se dice, que sea un “animal social”, pues animales sociales, animales que no pueden vivir si no es junto a un nutrido número de sus congéneres, hay bastantes especies. Sin embargo, en todas ellas podemos observar unas pautas instintivas de comportamiento que, incluso tras las fases más competitivas, fundamentalmente ligadas al proceso de apareamiento, en las que verdaderamente parecen humanos, dado el odio con que se acometen, hacen que, una vez establecidas las debidas jerarquías, el grupo permanezca relativamente tranquilo. Lee el resto de esta entrada »


INTELIGENCIA Y ARTE

17 17UTC octubre 17UTC 2017

 

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Últimamente vienen apareciendo multitud de noticias sobre avances en el campo de la inteligencia artificial, avances cuya aplicación transformará el mundo que conocemos, muy especialmente el ámbito laboral, acercándonos la utopía maquinista donde el trabajo humano es sustituido por el de robots.

La verdad es que no estoy especialmente abrumado por ello. Lee el resto de esta entrada »


LA TRANSITORIEDAD

25 25UTC septiembre 25UTC 2017

MANI ESTELADAS

 

Sobre el conflicto político de Cataluña se han vertido ya demasiadas palabras, verdaderos ríos de tinta. La mayor parte de ese caudal ha sido para redoblar las posiciones más extremas o para navegar entre evanescentes apelaciones a la genérica virtud del diálogo. Todo me parece, respetuosamente, bastante ineficaz y poco inteligente.

En otras palabras (y por hacer un “tweet”, tal y como me demandan algunos lectores):

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